La mujer y la calle.

Muchas veces cuando estamos en compañía de nuestros amigos y conocidos podemos ser un poco más atrevidos, ya que la que adrenalina y la confianza juegan un papel muy importante cuando estamos en el entorno de amigos. En dichos momentos, algunos de nuestros amigos nos pueden colocar retos que jamás rechazamos por miedo a que nos cataloguen de cobardes.

Tal es el caso de Sofia Clarkson, una joven de 27 años, que un día quedó en verse con sus amigos de infancia y universidad. Ante el encuentro con sus amigos todo marchaba bien, pero todo cambió de rumbo cuando uno de sus amigos retó a Sofia a que debía jugarle una broma muy pesada a un hombre que se encontraba en la parte de afuera de un reconocido restaurant. Inmediatamente, la chica reaccionó negándose ante sus compañeros, ya que podría ocasionar un problema a una persona que ni siquiera conocía.

Luego de unos cuántos minutos de discución entre Sofia y compañía, la chica no tuvo más remedio que aceptar el desafío, después de todo habían llegado a un acuerdo mutuo en el que si ella lograba burlarse de aquel hombre, entonces recibiría una recompensa de USD 100. Sin embargo, había una cláusula muy explícita en éste desafío: Sofia debía llamar la atención del hombre con un vestido muy sugerente.

Sofia comenzó a acercarse al hombre, pensando muy bien la broma que debía hacer con la intención de ganarse aquel premio por parte de sus amigos, sin embargo, no contó con que su vestido le diera una mala jugada. El reto consistía en estar frente al hombre y lanzar una lata para agacharse y recogerla, momento en donde enseñaría un poco sus atributos ante éste. Todo estaba siendo grabado por los teléfonos de éstos chicos, quienes observaron que el vestido de Sofía se había desajustado, quedando completamente expuesta no sólo ante el hombre, sino todos los presentes en aquel lugar público.